LOS PADRES PERFECTOS NO EXISTEN
¡No voy a ceder a tus caprichos!” le dice Daniel a su bebé que llora sin motivo aparente. Inconscientemente, se está dirigiendo a su propio padre. Abrumado por la impotencia de no poder enfrentarse a éste, le resulta más fácil negarle el poder a su hijo. Leer el resto de esta entrada »

